Tarantini fue intervenido del corazón, por segunda vez, en una semana, mediante una angioplastia coronaria programada a cargo del cardiólogo Luis De la Fuente, en la porteña clínica Suizo Argentina.
El ex-futbolista de la selección argentina y ex-jugador en River y Boca y de Inglaterra, Alberto Tarantini, se recupera de su segunda angioplastia coronaria debido a una dolencia cardíaca. Por ello, fue hospitalizado en la semana en la Clínica Suizo-Argentina, de la Capital Federal, por un fuerte dolor de pecho. Allí, fue atendido por el equipo de cardiólogos intervencionistas de Luis De la Fuente.
El ex-deportista y ex-campeón mundial de fútbol (1978), fue, también, quien pidió por tres amigos desaparecidos en la época de la represión ilegal en su momento y lo hizo frente al dictador Videla en persona.
Tarantini fue intervenido del corazón, por segunda vez, en una semana, mediante una angioplastia coronaria programada a cargo del doctor De la Fuente, el Jefe del área de Cardiología intervencionista de la Suizo Argentina, también un pionero internacional en esta técnica coronaria “minimamente” invasiva a corazón cerrado”.
La primera intervención fue de urgencia y el fin de semana a la arteria “culpable” responsable del síntoma.
Otros pacientes del mundo del deporte que han pasado por este procedimiento últimamente fueron Roberto Perfumo, el ex-Secretario de Deportes de la Nación y actual comentarista deportivo de ESPN y de OLÉ; el periodista deportivo Julio Ricardo; Fernando Niembro; Aldo Savino (Presidente de San Lorenzo y vice de la AFA); y el ex- futbolista y crack José Sanfilippo.
Tarantini se recupera favorablemente de su compleja intervención que implicó la colocación de dos “stents” o mallas metálicas de acero, la cual es empujada y colocada con un catéter que la expande para mantener abierta la milimétrica arteria dilatada e impedir su re-obstrucción. En promedio, las arterias coronarias poseen unos tres milimetros de diámetro.
FUENTE: WWW.RIOJAVIRTUAL.COM.AR
"CIRUGIA ROBOTICA"
" Nombres legendarios y míticos tales como Zeus y Da Vinci, se revitalizan y asocian desde ahora a los más de 800 equipos robóticos instalados en diferentes quirofanos de todo el mundo. Los mismos, adoptan forma de máquinas corpulentas con tres brazos mecánicos flexibles.
Parecen de ciencia ficción, tan sólo lo parecen...
Éstos sistemas, que en la actualidad están en uso, llegaron para formar parte de la cirugía más moderna. Es ésto, ya, una tendencia creciente. Hablamos, claro está: de la cirugía robótica y no de un deseo o un sueño. Porque ésto es real. Es una verdadadera mezcla híbrida de disciplinas científicas pero gran fruto -al fin y al cabo- de la moderna ingeniería bio-médica, de la informática, de la cibernética y de la ciencia médica entrelazadas todas en conjunto.
Menor dolor, menos pérdida de sangre y pequeños cortes. En otras palabras: menos sufrimiento. Ya, constituye otra variante de la pujante y piadosa medicina llamada minimanente invasiva.
El cirujano jefe cuando opera: lo hace a distancia y sin tocar al paciente con sus manos y lo hace pero a través de los brazos del robot (que portan el instrumental quirúrgico).
Entonces, tenemos tres brazos en el robot: dos que contienen al instrumental (el cual si es intercambiado manualmente) y el tercero que lleva una cámara para ver.
A distancia - por internet- o a metros del paciente; el cirujano a cargo apoya con comodidad su cabeza en una consola. Es para poder ver en tres dimensiones (3-D) ayudado claro está, por un sistema magnificador de su visión (hasta 20 veces, casi como en las micro-cirugías).
Desde antes, el cirujano asistente preparó al paciente para introducir los brazos del robot en su cuerpo. A su lado, yace el ingeniero en biomedicina.
Entonces, vaya que si, fue un verdadero hito en la medicina latinoamericana, y que se anotó nuestro país, cuando en el Hospital de Clínicas -a fines del año 2005- , más precisamente en el Servicio de Cirugía Digestiva, a cargo del Profesor Pedro Ferraina, donde un equipo del médico argentino visitante -residente en U.S.A. - Santiago Horgan, operó con éxito y con muestra incluida al auditorio, a un jóven paciente argentino.
La intervención se realizó durante el 76 avo. Congreso Argentino de Cirugía a un hombre de 34 años portador de una enfermedad que produce dificultades en el esófago denominada acalasia.
Pero no sólo la ésta patología llamada acalasia tiene sus días contados: cirugías de próstata y de útero, cirugías renales y reemplazos de válvulas cardíacas también prometen ser de rutina y ya son de la partida.
Los cirujanos sotienen -que con ésta tecnología- no existe el fantasmal temor al error y el milimétrico temblor humano.
Es de altísima precisión y caro el robot, pero de lo mejor y es para aplaudir ".
Parecen de ciencia ficción, tan sólo lo parecen...
Éstos sistemas, que en la actualidad están en uso, llegaron para formar parte de la cirugía más moderna. Es ésto, ya, una tendencia creciente. Hablamos, claro está: de la cirugía robótica y no de un deseo o un sueño. Porque ésto es real. Es una verdadadera mezcla híbrida de disciplinas científicas pero gran fruto -al fin y al cabo- de la moderna ingeniería bio-médica, de la informática, de la cibernética y de la ciencia médica entrelazadas todas en conjunto.
Menor dolor, menos pérdida de sangre y pequeños cortes. En otras palabras: menos sufrimiento. Ya, constituye otra variante de la pujante y piadosa medicina llamada minimanente invasiva.
El cirujano jefe cuando opera: lo hace a distancia y sin tocar al paciente con sus manos y lo hace pero a través de los brazos del robot (que portan el instrumental quirúrgico).
Entonces, tenemos tres brazos en el robot: dos que contienen al instrumental (el cual si es intercambiado manualmente) y el tercero que lleva una cámara para ver.
A distancia - por internet- o a metros del paciente; el cirujano a cargo apoya con comodidad su cabeza en una consola. Es para poder ver en tres dimensiones (3-D) ayudado claro está, por un sistema magnificador de su visión (hasta 20 veces, casi como en las micro-cirugías).
Desde antes, el cirujano asistente preparó al paciente para introducir los brazos del robot en su cuerpo. A su lado, yace el ingeniero en biomedicina.
Entonces, vaya que si, fue un verdadero hito en la medicina latinoamericana, y que se anotó nuestro país, cuando en el Hospital de Clínicas -a fines del año 2005- , más precisamente en el Servicio de Cirugía Digestiva, a cargo del Profesor Pedro Ferraina, donde un equipo del médico argentino visitante -residente en U.S.A. - Santiago Horgan, operó con éxito y con muestra incluida al auditorio, a un jóven paciente argentino.
La intervención se realizó durante el 76 avo. Congreso Argentino de Cirugía a un hombre de 34 años portador de una enfermedad que produce dificultades en el esófago denominada acalasia.
Pero no sólo la ésta patología llamada acalasia tiene sus días contados: cirugías de próstata y de útero, cirugías renales y reemplazos de válvulas cardíacas también prometen ser de rutina y ya son de la partida.
Los cirujanos sotienen -que con ésta tecnología- no existe el fantasmal temor al error y el milimétrico temblor humano.
Es de altísima precisión y caro el robot, pero de lo mejor y es para aplaudir ".
"Se recupera un locutor de ley"
POR HÉCTOR DE LA FUENTE
"El locutor y conductor radial y televisivo, Jorge Agüero, se recupera favorablemente de su afección coronaria". Así, con certeza, informó el diario NUEVA RIOJA en Enero de este año.
Agüero en los diarios, Agüero en las radios, Agüero en Internet y Agüero en todas partes.
También dijo lo mismo que el primer párrafo de esta columna, toda la prensa riojana, y una voz con un sonido monocorde en medio de un pasillo. Era la voz del joven cardiólogo Carlos Reguera, de la Unidad Coronaria -del legendario Servicio de Cardiología del Sanatorio Güemes-, quien leía la información vertida en el parte médico.
Ese Servicio de Cardiología supo estar (en manos riojanas) a la altura de los mejores centros del mundo y ese pasillo no era un lugar cualquiera, para nada.
Debería tal vez, algún día, ser decretado "monumento histórico" esa zona, pues por allí pasó gran parte de la evolución de la medicina cardiovascular argentina (y más aún todavía). Ojalá que no se le "pague" con ingratitud ni con deslealtad.
Contrastaba, volviendo a esa voz médica (no tan modulada) con la del locutor riojano, agradable y cálida esta por cierto. La de Agüero, es una voz que se escucha, sea como oyentes en Radio Libertad o por Internet -de lunes a viernes por la tarde-, o como amigos o allegados.
Después de todo, el galeno, un amigo y agradable chaqueño, y a la sazón un buen cardiólogo clínico, se formó durante su paso por la Universidad de Medicina para otra cosa. Se preparó para la medicina, para la ciencia y la salud de sus pacientes y para escuchar a sus pacientes más que nada. No para la locución.
La letra fría de ese ansiado parte contrastó con el calor y la humedad de la época y con el vértigo y la adrenalina vivida desde hace no pocas semanas, sino por el contrario.
Un día clave
El 25 de diciembre fue un día clave para todos, como siempre. Pero para el compañero Agüero, además de ser el día de la nostálgica-alegre Navidad, asociada algo, con la resaca de la Nochebuena previa y del fin de año, era además, el día de su cumpleaños.
Una lógica y generalizada alarma, se encendió, pues ese mismo día, innumerables llamados telefónicos al celular del locutor, nunca fueron contestados. No fue por descortesía, sino porque Agüero no podía responder siquiera su propio teléfono.
Lógico, estaba internado en el Sanatorio Rioja debido a un abrupto cuadro de epistaxis (sangrado nasal), evento que le produjo una importante pérdida de sangre.
Luego de este episodio, Agüero, con su esposa, María Yacante y en un segundo viaje con Romina Neira, su nieta, reciente periodista, enfilan hacia Buenos Aires para atenderse con Luis De la Fuente, en un avión sanitario, y cerraron el 2008, allá, en Buenos Aires.
El Sanatorio fue testigo, por siempre, de innumerables luchas médico-científicas, muchas de ellas, ampliamente conocidas por los riojanos. Dotada está la clínica, de un helipuerto para verdaderas urgencias médicas.
Reales batallas médicas y grandes epopeyas científicas, sin temor a exagerar se gestaron allí. Técnicas tales como el cateterismo coronario, el abordaje moderno del infarto agudo de miocardio, el by-pass, la angioplastia, el desarrollo de los "stents", la valvuloplastia, los trasplantes cardíacos y cardio-pulmonares; la cirugía laparoscópica, la primer historia clínica computada, los sixtillizos López, y otros hitos médicos tuvieron su inicio, desarrollo y apogeo en la época de "oro" del Sanatorio Güemes durante de los años ‘70 y ‘80 ‘ incluso hasta el año 1993. Pero no sólo fue todo esto por las paredes de acero inoxidable del Güemes o por la tecnología de punta sino por los prominentes médicos que lo habitaban, algunos ya, no sólo de vuelo nacional, sino de nivel internacional y hasta poseyó dos verdaderos pioneros mundiales.
Y fue, ahora este, el lugar soñado, que tanto el destino como la providencia -y algo más- quisieron para que el querido locutor riojano (50 años de trayectoria, alma de niño y con calle propia) recale como paciente, debido a su importante dolor de pecho. Un recio paciente y muy bueno en obediencia, a decir verdad.
"El locutor y conductor radial y televisivo, Jorge Agüero, se recupera favorablemente de su afección coronaria". Así, con certeza, informó el diario NUEVA RIOJA en Enero de este año.
Agüero en los diarios, Agüero en las radios, Agüero en Internet y Agüero en todas partes.
También dijo lo mismo que el primer párrafo de esta columna, toda la prensa riojana, y una voz con un sonido monocorde en medio de un pasillo. Era la voz del joven cardiólogo Carlos Reguera, de la Unidad Coronaria -del legendario Servicio de Cardiología del Sanatorio Güemes-, quien leía la información vertida en el parte médico.
Ese Servicio de Cardiología supo estar (en manos riojanas) a la altura de los mejores centros del mundo y ese pasillo no era un lugar cualquiera, para nada.
Debería tal vez, algún día, ser decretado "monumento histórico" esa zona, pues por allí pasó gran parte de la evolución de la medicina cardiovascular argentina (y más aún todavía). Ojalá que no se le "pague" con ingratitud ni con deslealtad.
Contrastaba, volviendo a esa voz médica (no tan modulada) con la del locutor riojano, agradable y cálida esta por cierto. La de Agüero, es una voz que se escucha, sea como oyentes en Radio Libertad o por Internet -de lunes a viernes por la tarde-, o como amigos o allegados.
Después de todo, el galeno, un amigo y agradable chaqueño, y a la sazón un buen cardiólogo clínico, se formó durante su paso por la Universidad de Medicina para otra cosa. Se preparó para la medicina, para la ciencia y la salud de sus pacientes y para escuchar a sus pacientes más que nada. No para la locución.
La letra fría de ese ansiado parte contrastó con el calor y la humedad de la época y con el vértigo y la adrenalina vivida desde hace no pocas semanas, sino por el contrario.
Un día clave
El 25 de diciembre fue un día clave para todos, como siempre. Pero para el compañero Agüero, además de ser el día de la nostálgica-alegre Navidad, asociada algo, con la resaca de la Nochebuena previa y del fin de año, era además, el día de su cumpleaños.
Una lógica y generalizada alarma, se encendió, pues ese mismo día, innumerables llamados telefónicos al celular del locutor, nunca fueron contestados. No fue por descortesía, sino porque Agüero no podía responder siquiera su propio teléfono.
Lógico, estaba internado en el Sanatorio Rioja debido a un abrupto cuadro de epistaxis (sangrado nasal), evento que le produjo una importante pérdida de sangre.
Luego de este episodio, Agüero, con su esposa, María Yacante y en un segundo viaje con Romina Neira, su nieta, reciente periodista, enfilan hacia Buenos Aires para atenderse con Luis De la Fuente, en un avión sanitario, y cerraron el 2008, allá, en Buenos Aires.
El Sanatorio fue testigo, por siempre, de innumerables luchas médico-científicas, muchas de ellas, ampliamente conocidas por los riojanos. Dotada está la clínica, de un helipuerto para verdaderas urgencias médicas.
Reales batallas médicas y grandes epopeyas científicas, sin temor a exagerar se gestaron allí. Técnicas tales como el cateterismo coronario, el abordaje moderno del infarto agudo de miocardio, el by-pass, la angioplastia, el desarrollo de los "stents", la valvuloplastia, los trasplantes cardíacos y cardio-pulmonares; la cirugía laparoscópica, la primer historia clínica computada, los sixtillizos López, y otros hitos médicos tuvieron su inicio, desarrollo y apogeo en la época de "oro" del Sanatorio Güemes durante de los años ‘70 y ‘80 ‘ incluso hasta el año 1993. Pero no sólo fue todo esto por las paredes de acero inoxidable del Güemes o por la tecnología de punta sino por los prominentes médicos que lo habitaban, algunos ya, no sólo de vuelo nacional, sino de nivel internacional y hasta poseyó dos verdaderos pioneros mundiales.
Y fue, ahora este, el lugar soñado, que tanto el destino como la providencia -y algo más- quisieron para que el querido locutor riojano (50 años de trayectoria, alma de niño y con calle propia) recale como paciente, debido a su importante dolor de pecho. Un recio paciente y muy bueno en obediencia, a decir verdad.
Tenga cuidado con lo que desea
POR HÉCTOR DE LA FUENTE
Especial para NUEVA RIOJA
" Dice el popular refrán: "tengan cuidado con lo que desean". Y una cosa son algunos anhelos, en el plano ideal y otra muy distinta son en el plano real. So pena que se hagan realidad. Y si los augurios se concretan puede que no sean del todo agradables en la práctica y en el plano de la realidad y pueden ser hasta opuestos al mundo de las ideas. Es tal cual. Por ello se puede decir, sin temor al yerro, que el personaje de esta columna, Claudio Zin, otro miembro del clan de los médicos televisivos casi logra lo que quiso, siempre dentro de sus posibilidades. Uno de estos deseos fue el abrazo de la fama mediática.
Y, lo logra como aspirante a político (en su tercera etapa profesional) algo que como médico no pudo alcanzar. Y fue esto, así, a pesar de haber sido un distinguido e inteligente especialista en el sistema renal (en su primera etapa). Llegó a lo que deseaba pero el tema, ya un dilema para él, es, como salir de un callejón: el de la fama y de las posibles querellas judiciales cuando se es funcionario público a cargo, nada menos, que del ministerio de salud de la provincia de Buenos Aires.
Algo que hizo el médico luego de recalar en este cargo sin ser ni especialista en la materia salud pública ni militante declarado del partido justicialista o un extra-partidario siquiera. Cargos, estos, que como el PAMI o el Ministerio de Salud de la Nación, ya son una suerte de silla eléctrica. En lo personal, este columnista, conoce a muy pocos o a casi nadie que salga bien parado del mundo de la política. Pero es tema de análisis para otra columna.
Conexión La Rioja
Ocupar el ministerio, siguiendo los pasos de su amigo Cormillot, fue de seguro para Zin, casi tocar el cielo con la manos. Tocarlo sería para él ser el ministro nacional. Llegó, luego de una aceptable carrera como columnista televisivo y radial (aquí empezó a ser más conocido aunque erró mucho por opinar en demasía en otras especialidades médicas). Y fue columnista sin base periodística, que no es lo mismo que ser periodista aunque la fantasía de serlo siempre está.
Para algunos, fue un golpe de su audacia y, para otros, más bien la actitud de un kamikaze como cuando fue candidato a diputado-corresponsal para Italia. Así nos enteramos que Zin nació en Italia y que esa paga en euros no es nada mala. Por el contrario.
Se sabía pero ahora ya es pública, la admiración secreta del doctor Zin por la política y por los políticos.
Y como todo se une y se conecta, existe la conexión con La Rioja pues Zin fue asesor en una dependencia como la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología) bajo la órbita del ministerio de Salud Pública del gobierno del ex-Presidente Carlos Menem.
Así es y en efecto está, Claudio Zin como médico nefrólogo y ahora un ex "periodista científico" devenido a político y funcionario público.
Educado es y por lo general buenas maneras tiene, quien siempre soñó con estos "momentos" ondulantes de adrenalina y de vértigo pero peligrosos, aunque fieles a como vivió. Esto es, desde luego, algo más que ir al filo de la navaja.
Especial para NUEVA RIOJA
" Dice el popular refrán: "tengan cuidado con lo que desean". Y una cosa son algunos anhelos, en el plano ideal y otra muy distinta son en el plano real. So pena que se hagan realidad. Y si los augurios se concretan puede que no sean del todo agradables en la práctica y en el plano de la realidad y pueden ser hasta opuestos al mundo de las ideas. Es tal cual. Por ello se puede decir, sin temor al yerro, que el personaje de esta columna, Claudio Zin, otro miembro del clan de los médicos televisivos casi logra lo que quiso, siempre dentro de sus posibilidades. Uno de estos deseos fue el abrazo de la fama mediática.
Y, lo logra como aspirante a político (en su tercera etapa profesional) algo que como médico no pudo alcanzar. Y fue esto, así, a pesar de haber sido un distinguido e inteligente especialista en el sistema renal (en su primera etapa). Llegó a lo que deseaba pero el tema, ya un dilema para él, es, como salir de un callejón: el de la fama y de las posibles querellas judiciales cuando se es funcionario público a cargo, nada menos, que del ministerio de salud de la provincia de Buenos Aires.
Algo que hizo el médico luego de recalar en este cargo sin ser ni especialista en la materia salud pública ni militante declarado del partido justicialista o un extra-partidario siquiera. Cargos, estos, que como el PAMI o el Ministerio de Salud de la Nación, ya son una suerte de silla eléctrica. En lo personal, este columnista, conoce a muy pocos o a casi nadie que salga bien parado del mundo de la política. Pero es tema de análisis para otra columna.
Conexión La Rioja
Ocupar el ministerio, siguiendo los pasos de su amigo Cormillot, fue de seguro para Zin, casi tocar el cielo con la manos. Tocarlo sería para él ser el ministro nacional. Llegó, luego de una aceptable carrera como columnista televisivo y radial (aquí empezó a ser más conocido aunque erró mucho por opinar en demasía en otras especialidades médicas). Y fue columnista sin base periodística, que no es lo mismo que ser periodista aunque la fantasía de serlo siempre está.
Para algunos, fue un golpe de su audacia y, para otros, más bien la actitud de un kamikaze como cuando fue candidato a diputado-corresponsal para Italia. Así nos enteramos que Zin nació en Italia y que esa paga en euros no es nada mala. Por el contrario.
Se sabía pero ahora ya es pública, la admiración secreta del doctor Zin por la política y por los políticos.
Y como todo se une y se conecta, existe la conexión con La Rioja pues Zin fue asesor en una dependencia como la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología) bajo la órbita del ministerio de Salud Pública del gobierno del ex-Presidente Carlos Menem.
Así es y en efecto está, Claudio Zin como médico nefrólogo y ahora un ex "periodista científico" devenido a político y funcionario público.
Educado es y por lo general buenas maneras tiene, quien siempre soñó con estos "momentos" ondulantes de adrenalina y de vértigo pero peligrosos, aunque fieles a como vivió. Esto es, desde luego, algo más que ir al filo de la navaja.
La saga de la angioplastia (1977-2007)
" La técnica fue empleada por primera vez en Suiza, en el año 1977 y es la más empleada actualmente para revascularizar al miocardio y tiene mucho más aun para dar
Que casi una verdadera "Guerra Médica", para denominarla con exactitud y de manera cierta pues llamarla "batalla" seria minimizar lo sucedido. Fue casi una -subterránea- guerra la de las "coronarias".
Aunque se diga lo contrario y aunque todavía se diga que en las guerras nunca nadie gane. ¡Angioplastia vs. bypass o bypass vs. angioplastia, prefiera usted lector!
De esto se trató la cuestión desde el año 1977 y aun se trata. Veremos aquí el panorama y en columnas sucesivas profundizaremos.
No sea tal vez la angioplastia tan espectacular para un espectador -dentro del quirófano- como para algunos seria el bypass (se abre un pecho o tórax) pero lo que sí es espectacular es la recuperación del paciente y las imágenes de antes y después de la liberación de la obstrucción con un catéter.
La técnica de dilatación arterial fue un verdadero hito de la medicina, de la ciencia y de la tecnología, y desde su irrupción, los pacientes ya no van -directo o derivados- al cirujano cardiovascular para operarse a "cielo abierto"; van para que un cardiólogo intervencionista los opere pero a corazón cerrado. Y no es esto lo mismo, claro está.
Angio-plastia, deriva de dos palabras: Angio que significa vaso y plastia que es reparación.
Esta técnica surgió un 16 de enero pero de hace ya casi 45 años (1964) con Charles Dotter como "padre de la radiología intervencionista". Y Dotter fue frenado en Estados Unidos por los cirujanos que no "creían".
Bypass, en cambio, se refiere al termino "derivación".
Esta columna, la número 15, ahora empieza a rotar, a girar, para pasar a ocuparse no tan sólo de aquellos extraordinarios cirujanos (de manos grandes y muy diestras) sino también de aquellos grandes médicos provenientes de otras especialidades de la medicina interna como la cardiología clínica o de la radiología que con sus técnicas, sus avances o descubrimientos -verdaderas epopeyas-, operan pero endo-vascularmente.
Es decir: sin las grandes incisiones de las cirugías tradicionales. Dicho de otro modo: que operan y reparan -desde adentro del vaso- sin el bisturí pero con un catéter (lo hacen a distancia y sin tocar con sus manos al paciente). Y lo efectúan a través de un moderno instrumental. Son los médicos "intervencionistas", los cuales cada vez más invaden nuevas partes del cuerpo humano y esto es la medicina "mínimamente invasiva".
Si hablamos de pioneros, nos referimos a radiólogos como Charles Dotter, a Melvin Judkins, a Andreas Gruentzig, a Richard Myler o hablamos de un Simon Stertzer y otros y todos conectados a nuestro país. Se verá en las próximas columnas sucesivas que tres de ellos murieron, lamentablemente el mismo año (1985).
Contexto
La Ciencia médica es un producto social, está inmersa en la sociedad y no es ajena a esta y posee varios contextos o planos: social, cultural, histórico, educativo, tecnológico, económico y hasta político y legal.
También posee -la ciencia médica- grandes paradojas debido a estos contextos. Veremos que -en Norteamérica, a modo de ejemplo- y aunque tuviera dicho país una estrecha y directa relación con varios logros científicos, que no se pudieron concretar ni efectuar finalmente allí muchos de dichos avances.
Por ejemplo, no pudieron lograr ni el primer trasplante cardiaco (1968) que se realizó en Sudáfrica o la primer angioplastia coronaria (1977), que surgió en Suiza. Tampoco el primer implante de la "neo-arteria" (2005) ni el descubrimiento de la quinta cavidad cardiaca (2002) ambos si en Argentina.
Ni se descubrió -en otro orden, en USA- el temible HIV (1981), sí en Paris, en el Instituto Pasteur. ¿Por? Por dichos contextos y por el factor "humano".
A los 38 años de edad, un médico radiólogo alemán llamado Andreas Gruentzig (1938-1985) realizó por primera vez en la historia de la medicina un procedimiento denominado angioplastia coronaria.
Empezó así la era de la cardiología intervencionista. Fue inédita aquella dilatación de una arteria coronaria -obstruida- con un catéter (tubo largo, delgado y flexible introducido en el cuerpo) en un paciente de la misma edad que su médico -en Zúrich-, Suiza. Corría, por entonces, el año 1977 en Europa.
Rompe así Gruentzig un paradigma científico y una creencia que sostenía: "que solo era posible revascularizar al corazón, mediante una técnica quirúrgica agresiva, muy invasiva, que implicaba la apertura del tórax, anestesia profunda y la "parada" del corazón como el bypass. La angioplastia demolió ese concepto.
Hubo intentos previos a Gruentzig -desde 1964- para dilatar (desde adentro, endo-vascularmente) arterias de las piernas, como la femoral o la arteria iliaca por parte del radiólogo vascular estadounidense de origen alemán Charles Dotter. Pero los cirujanos en Estados Unidos fueron implacables, e impidieron su extensión a los vasos coronarios.
De niño, Gruentzig vivió aquí, en Argentina y casi siempre la historia vuelve una y otra vez a nuestro querido país. Vivió junto a su familia como un refugiado de guerra, por su origen alemán y su primo aun vive aquí.
Pero no fue tampoco en Alemania, donde Gruentzig pudo efectuar la primera angioplastia coronaria en la historia. Si lo fue en Suiza -en septiembre de 1977- y esto quiere decir que recién se cumplieron 30 años de la técnica; la cual, es por otra parte, la más empleada en la actualidad para revascularizar al miocardio y tiene mucho más aun para dar.
La angioplastia, una técnica en continua expansión: fue, es y será finalmente un "dolor de cabeza" para los cirujanos cardiovasculares convencionales -sobre todo- para aquellos cirujanos más jóvenes. Los pacientes: muy agradecidos.
Que casi una verdadera "Guerra Médica", para denominarla con exactitud y de manera cierta pues llamarla "batalla" seria minimizar lo sucedido. Fue casi una -subterránea- guerra la de las "coronarias".
Aunque se diga lo contrario y aunque todavía se diga que en las guerras nunca nadie gane. ¡Angioplastia vs. bypass o bypass vs. angioplastia, prefiera usted lector!
De esto se trató la cuestión desde el año 1977 y aun se trata. Veremos aquí el panorama y en columnas sucesivas profundizaremos.
No sea tal vez la angioplastia tan espectacular para un espectador -dentro del quirófano- como para algunos seria el bypass (se abre un pecho o tórax) pero lo que sí es espectacular es la recuperación del paciente y las imágenes de antes y después de la liberación de la obstrucción con un catéter.
La técnica de dilatación arterial fue un verdadero hito de la medicina, de la ciencia y de la tecnología, y desde su irrupción, los pacientes ya no van -directo o derivados- al cirujano cardiovascular para operarse a "cielo abierto"; van para que un cardiólogo intervencionista los opere pero a corazón cerrado. Y no es esto lo mismo, claro está.
Angio-plastia, deriva de dos palabras: Angio que significa vaso y plastia que es reparación.
Esta técnica surgió un 16 de enero pero de hace ya casi 45 años (1964) con Charles Dotter como "padre de la radiología intervencionista". Y Dotter fue frenado en Estados Unidos por los cirujanos que no "creían".
Bypass, en cambio, se refiere al termino "derivación".
Esta columna, la número 15, ahora empieza a rotar, a girar, para pasar a ocuparse no tan sólo de aquellos extraordinarios cirujanos (de manos grandes y muy diestras) sino también de aquellos grandes médicos provenientes de otras especialidades de la medicina interna como la cardiología clínica o de la radiología que con sus técnicas, sus avances o descubrimientos -verdaderas epopeyas-, operan pero endo-vascularmente.
Es decir: sin las grandes incisiones de las cirugías tradicionales. Dicho de otro modo: que operan y reparan -desde adentro del vaso- sin el bisturí pero con un catéter (lo hacen a distancia y sin tocar con sus manos al paciente). Y lo efectúan a través de un moderno instrumental. Son los médicos "intervencionistas", los cuales cada vez más invaden nuevas partes del cuerpo humano y esto es la medicina "mínimamente invasiva".
Si hablamos de pioneros, nos referimos a radiólogos como Charles Dotter, a Melvin Judkins, a Andreas Gruentzig, a Richard Myler o hablamos de un Simon Stertzer y otros y todos conectados a nuestro país. Se verá en las próximas columnas sucesivas que tres de ellos murieron, lamentablemente el mismo año (1985).
Contexto
La Ciencia médica es un producto social, está inmersa en la sociedad y no es ajena a esta y posee varios contextos o planos: social, cultural, histórico, educativo, tecnológico, económico y hasta político y legal.
También posee -la ciencia médica- grandes paradojas debido a estos contextos. Veremos que -en Norteamérica, a modo de ejemplo- y aunque tuviera dicho país una estrecha y directa relación con varios logros científicos, que no se pudieron concretar ni efectuar finalmente allí muchos de dichos avances.
Por ejemplo, no pudieron lograr ni el primer trasplante cardiaco (1968) que se realizó en Sudáfrica o la primer angioplastia coronaria (1977), que surgió en Suiza. Tampoco el primer implante de la "neo-arteria" (2005) ni el descubrimiento de la quinta cavidad cardiaca (2002) ambos si en Argentina.
Ni se descubrió -en otro orden, en USA- el temible HIV (1981), sí en Paris, en el Instituto Pasteur. ¿Por? Por dichos contextos y por el factor "humano".
A los 38 años de edad, un médico radiólogo alemán llamado Andreas Gruentzig (1938-1985) realizó por primera vez en la historia de la medicina un procedimiento denominado angioplastia coronaria.
Empezó así la era de la cardiología intervencionista. Fue inédita aquella dilatación de una arteria coronaria -obstruida- con un catéter (tubo largo, delgado y flexible introducido en el cuerpo) en un paciente de la misma edad que su médico -en Zúrich-, Suiza. Corría, por entonces, el año 1977 en Europa.
Rompe así Gruentzig un paradigma científico y una creencia que sostenía: "que solo era posible revascularizar al corazón, mediante una técnica quirúrgica agresiva, muy invasiva, que implicaba la apertura del tórax, anestesia profunda y la "parada" del corazón como el bypass. La angioplastia demolió ese concepto.
Hubo intentos previos a Gruentzig -desde 1964- para dilatar (desde adentro, endo-vascularmente) arterias de las piernas, como la femoral o la arteria iliaca por parte del radiólogo vascular estadounidense de origen alemán Charles Dotter. Pero los cirujanos en Estados Unidos fueron implacables, e impidieron su extensión a los vasos coronarios.
De niño, Gruentzig vivió aquí, en Argentina y casi siempre la historia vuelve una y otra vez a nuestro querido país. Vivió junto a su familia como un refugiado de guerra, por su origen alemán y su primo aun vive aquí.
Pero no fue tampoco en Alemania, donde Gruentzig pudo efectuar la primera angioplastia coronaria en la historia. Si lo fue en Suiza -en septiembre de 1977- y esto quiere decir que recién se cumplieron 30 años de la técnica; la cual, es por otra parte, la más empleada en la actualidad para revascularizar al miocardio y tiene mucho más aun para dar.
La angioplastia, una técnica en continua expansión: fue, es y será finalmente un "dolor de cabeza" para los cirujanos cardiovasculares convencionales -sobre todo- para aquellos cirujanos más jóvenes. Los pacientes: muy agradecidos.
El Doctor Simon Stertzer
Por Héctor De la Fuente
Especial para Nueva Rioja
tomado con permiso de la Editorial Famatina
" Existen los super-deportistas, super-músicos, super-actores y los super-escritores.
Todos ellos, en cada uno de sus respectivos campos o esferas de acción, descollan y levantan olas de aplausos.
Parecido es pero nunca lo es de ningún modo igual y comparable en la hiper-competitiva medicina -de hoy- donde existen los médicos sacrificados y meritorios, y hasta los super-médicos.
Simon Stertzer es un super-médico internacional. Dicen que hoy, es uno de los más grandes de la cardiología. Lo es ya desde hace varias décadas.
También afirman que junto a un cardiólogo argentino, es el número uno del mundo en la pujante cardiología intervencionista experimental, nada menos.
O, mejor dicho, por su nombre más técnico, el sistema de revascularización miocárdica -con catéter- mínimamente invasivo. Hablamos, claro, de la conocida angioplastia coronaria.
A simple vista, Stertzer no parece un médico extranjero prominente. Luce jovial, es delgado y de aspecto informal, juvenil diríamos. Es frecuente verlo con botas texanas. Parece una estrella o un actor estadounidense más que un investigador científico y es muy austero y humilde que no opina de lo que no sabe y sabe mucho.
Habla en español de manera suave con un leve acento francés. En su juventud vivió en Francia, país muy admirado por él, así como Argentina. Es tal el dominio de nuestro idioma que bromea como si fuera un argentino más.
Así como es versátil dentro de la Sala de Intervenciones Cardiovasculares de la Universidad de Stanford, puede pasar de actividad y cambiar su rol -como quien cambia de ropa- para manejar un fantástico jet con la misma habilidad con que realiza sus angioplastias y moviliza un catéter (un tubo largo, delgado y flexible) dentro de las milimétricas arterias coronarias; ya sea porque fue convocado por algún jefe de Estado de algún país que requiere sus servicios médicos, o por alguna personalidad mundial.
Stertzer realizó en marzo de 1978, la primer angioplastia coronaria en Nueva York, Estados Unidos de América, junto a Richard Myler del San Francisco Heart Institute, pero por diferencias de horas se le acreeditó como la primera a Stertzer.
También es el encargado de los servicios médicos internacionales de la legendaria Universidad de Stanford (cuna de varios premios Nóbel y meca del transplante cardíaco y del transplante cardiopulmonar) y actualmente es, nada menos, que el director del programa de Angioplastia Coronaria Experimental de la misma Universidad, que posee el centro de referencia mundial en ultrasonido intravascular, por ejemplo. Allí, es donde el argentino Luis De la Fuente es Profesor Visitante en Angioplastia Experimental.
El próximo año, cuando se retire de la actividad universitaria y académica, esa notable cátedra de cardiología intervencionista de Stanford llevará su nombre.
Mientras tanto, ¡no puede hablar con la prensa!
En 1968, formó parte del histórico equipo de George Green en Nueva York, que efectuó el primer by-pass usando un conducto arterial (la arteria mamaria interna).
Diez años más tarde -marzo de 1978- realizó la primera angioplastia coronaria en su país de origen, Estados Unidos de América.
Luego de algunos casos exitosos con el grupo de by-pass arterial, discontinuo su labor ante las presiones y la velada amenaza que serían demandados por "supuesta mala praxis".
En la actualidad, el injerto de la arteria mamaria interna (una arteria tomada del tórax) ha superado como conducto de primera elección al injerto de by-pass con conducto venoso (es la vena safena tomada de la pierna del propio paciente). Aunque todas estas técnicas han sido superadas en volumen por la más moderna angioplastia.
Stertzer, le ha aportado a la humanidad investigaciones pioneras e inéditas junto a argentinos y también desde nuestro país.
Además de la angioplastia con balón, desarrolló otras técnicas -a nivel internacional- como las mallas metálicas de acero, que son prótesis tubulares espiraladas y expandibles denominadas stents, así como también los stents liberadores de medicamento dentro de la misma arteria junto al argentino doctor De la Fuente, desde 1986, en nuestro país, los primeros y los segundos desde 1999.
Este gran científico, que fu postulado al Nobel de Medicina vía Stanford, es amigo personal del actor Clint Eastwood y médico de su familia, así como también un gran amigo de nuestro país, amén de ser una muy buena persona.
Durante este año estaba previsto su arribo pero los avatares de último momento (múltiples pacientes de urgencia) en la ajetreada agenda de su amigo y anfitrión, el cardiólogo Luis De la Fuente, tampoco impidieron semejante visita ilustre y cumplió.
Si viviéramos en una sociedad distinta, tal vez más sana, lo llamarían con justeza "modelo", aunque tan sea sólo un "modelo masculino médico y científico"...
Especial para Nueva Rioja
tomado con permiso de la Editorial Famatina
" Existen los super-deportistas, super-músicos, super-actores y los super-escritores.
Todos ellos, en cada uno de sus respectivos campos o esferas de acción, descollan y levantan olas de aplausos.
Parecido es pero nunca lo es de ningún modo igual y comparable en la hiper-competitiva medicina -de hoy- donde existen los médicos sacrificados y meritorios, y hasta los super-médicos.
Simon Stertzer es un super-médico internacional. Dicen que hoy, es uno de los más grandes de la cardiología. Lo es ya desde hace varias décadas.
También afirman que junto a un cardiólogo argentino, es el número uno del mundo en la pujante cardiología intervencionista experimental, nada menos.
O, mejor dicho, por su nombre más técnico, el sistema de revascularización miocárdica -con catéter- mínimamente invasivo. Hablamos, claro, de la conocida angioplastia coronaria.
A simple vista, Stertzer no parece un médico extranjero prominente. Luce jovial, es delgado y de aspecto informal, juvenil diríamos. Es frecuente verlo con botas texanas. Parece una estrella o un actor estadounidense más que un investigador científico y es muy austero y humilde que no opina de lo que no sabe y sabe mucho.
Habla en español de manera suave con un leve acento francés. En su juventud vivió en Francia, país muy admirado por él, así como Argentina. Es tal el dominio de nuestro idioma que bromea como si fuera un argentino más.
Así como es versátil dentro de la Sala de Intervenciones Cardiovasculares de la Universidad de Stanford, puede pasar de actividad y cambiar su rol -como quien cambia de ropa- para manejar un fantástico jet con la misma habilidad con que realiza sus angioplastias y moviliza un catéter (un tubo largo, delgado y flexible) dentro de las milimétricas arterias coronarias; ya sea porque fue convocado por algún jefe de Estado de algún país que requiere sus servicios médicos, o por alguna personalidad mundial.
Stertzer realizó en marzo de 1978, la primer angioplastia coronaria en Nueva York, Estados Unidos de América, junto a Richard Myler del San Francisco Heart Institute, pero por diferencias de horas se le acreeditó como la primera a Stertzer.
También es el encargado de los servicios médicos internacionales de la legendaria Universidad de Stanford (cuna de varios premios Nóbel y meca del transplante cardíaco y del transplante cardiopulmonar) y actualmente es, nada menos, que el director del programa de Angioplastia Coronaria Experimental de la misma Universidad, que posee el centro de referencia mundial en ultrasonido intravascular, por ejemplo. Allí, es donde el argentino Luis De la Fuente es Profesor Visitante en Angioplastia Experimental.
El próximo año, cuando se retire de la actividad universitaria y académica, esa notable cátedra de cardiología intervencionista de Stanford llevará su nombre.
Mientras tanto, ¡no puede hablar con la prensa!
En 1968, formó parte del histórico equipo de George Green en Nueva York, que efectuó el primer by-pass usando un conducto arterial (la arteria mamaria interna).
Diez años más tarde -marzo de 1978- realizó la primera angioplastia coronaria en su país de origen, Estados Unidos de América.
Luego de algunos casos exitosos con el grupo de by-pass arterial, discontinuo su labor ante las presiones y la velada amenaza que serían demandados por "supuesta mala praxis".
En la actualidad, el injerto de la arteria mamaria interna (una arteria tomada del tórax) ha superado como conducto de primera elección al injerto de by-pass con conducto venoso (es la vena safena tomada de la pierna del propio paciente). Aunque todas estas técnicas han sido superadas en volumen por la más moderna angioplastia.
Stertzer, le ha aportado a la humanidad investigaciones pioneras e inéditas junto a argentinos y también desde nuestro país.
Además de la angioplastia con balón, desarrolló otras técnicas -a nivel internacional- como las mallas metálicas de acero, que son prótesis tubulares espiraladas y expandibles denominadas stents, así como también los stents liberadores de medicamento dentro de la misma arteria junto al argentino doctor De la Fuente, desde 1986, en nuestro país, los primeros y los segundos desde 1999.
Este gran científico, que fu postulado al Nobel de Medicina vía Stanford, es amigo personal del actor Clint Eastwood y médico de su familia, así como también un gran amigo de nuestro país, amén de ser una muy buena persona.
Durante este año estaba previsto su arribo pero los avatares de último momento (múltiples pacientes de urgencia) en la ajetreada agenda de su amigo y anfitrión, el cardiólogo Luis De la Fuente, tampoco impidieron semejante visita ilustre y cumplió.
Si viviéramos en una sociedad distinta, tal vez más sana, lo llamarían con justeza "modelo", aunque tan sea sólo un "modelo masculino médico y científico"...
Las dos manos del cirujano Dardo Fernández Aramburu
Por HÉCTOR DE LA FUENTE
Para el Diario DIARIO NUEVA RIOJA
tomado con permiso de www.nuevarioja.com.ar
" Dicen las fuentes informativas que el eximio cirujano cardiovascular argentino Dardo Fernández Aramburu es ambidiestro. Es decir, que opera de excelente manera con ambas manos por igual o con una imperceptible diferencia aunque los neurocirujanos y neuro-fisiólogo dicen que el ambi-diestro, en realidad no existe, porque nunca los focos cerebrales que regulan el movimiento de la mano que están en los hemisferios cerebrales tienen el mismo desarrollo.
Discusiones científicas al margen, tal vez por eso, Dardo, bautizó como "Las Dos Manos" a su importante haras donde cría, junto a su familia, a algunos de los mejores caballos de carrera del país. Algunos de estos equinos han ganado fenomenales carreras.
Fernández Aramburu tiene hoy 60 años pero un estado físico y mental de 50. Es simpático, carismático y cultor del bajo perfil. Rechaza la fama y las entrevistas periodísticas en un 99 por ciento de los casos.
Es médico egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (U.B.A), que como Cirujano General, realizó su Residencia Médica Universitaria y su Jefatura de Residencia en el Hospital Aráoz Alfaro, que recuerda al gran médico tucumano.
Luego que fue cirujano, Fernández Aramburu viajó, nada menos, a los Estados Unidos de América para perfeccionarse y para ser Residente en Cirugía Torácica y Cardiovascular de la mítica Cleveland Clinic Foundation, Cleveland, Ohio.
Aquí, llegó a ser, Cirujano Asociado del legendario staff médico del exigente Departamento de Cirugía Torácica y Cardiovascular de la Cleveland Clinic Foundation, donde recalaron tan sólo un puñado de privilegiados médicos argentinos de primer orden como Favaloro en 1962, Luis de la Fuente en 1963 y después Johny Parodi.
a la Cleveland Clinica fueron Juan Parodi pero a hacer cirugía vascular periférica, una de las mecas de la medicina cardiovascular de EE.UU, pero antes un flamante doctor De la Fuente fue en 1963 a realizar cateterismos coronarios y cardiología invasiva con Mason Sones, el creador de la técnica.
El doctor De la Fuente tiene la rara habilidad interpersonal de ser amigo de Parodi y de Fernández Aramburu, y de haber sido siempre un amigo personal de Favaloro aunque no compartía sus incursiones políticas ni periodísticas ni empresariales y una impresionante habilidad manual y destreza inusual con el catéter.
También, el personaje de esta columna, Fernández Aramburu fue un Cirujano Cardiovascular Infantil del prestigioso Children’s Hospital, en la Harvard University, Boston, Massachussets de Estados Unidos, algo que demuestra su infrecuente versatilidad para poder operar tanto a niños como adultos.
Es el ex Jefe de Cirugía Cardíaca del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), en los 80´ cuando estaba de moda el imponente Sanatorio Güemes en la década de los 70‘80´ y los 90´. Este fue un centro medico al que casi ingresa pero el propio equipo de Favaloro se puso en firme guardia y se rebeló a pesar que el mismo René lo quería en su equipo dada su habilidad quirúrgica extrema y proyección futura
Además, Fernández Aramburu está licenciado en Cirugía Torácica y Cardiovascular por los estados de Ohio y por Massachusetts (Estados Unidos).
Tipo de operaciones que realiza con su equipo:
Para el tratamiento quirúrgico de las enfermedades cardiovasculares junto a su equipo, Fernández Aramburu realiza con maestría los siguientes tipos de intervenciones:
• Cirugía de revascularización miocárdica tipo By-Pass, o puente aorto-coronario, a través de las incisiones habituales o reducidas y "con o/ sin " circulación extracorpórea (hoy en día son superados, al menos en número, estos by-pass por la angioplastia coronaria).
• Intervenciones que se efectúan debido a un infarto agudo de miocardio y sus complicaciones inmediatas o alejadas.
• Cirugía de plástica (o reparacion) y/o reemplazos de las válvulas cardíacas.
• Utilización de homoinjertos aórticos o de tubos valvulados biológicos para el tratamiento de las endocarditis bacteriana y/o de los aneurismas (dilataciones) de la aorta ascendente y, de homoinjertos pulmonares para realizar las operaciones con la técnica de Ross.
• Tratamiento de los aneurismas (dilataciones) de la raíz aórtica con preservación de la válvula aórtica o con reemplazo total realizando operación de Bentall, de Bono o Cabrol (según la necesidad).
• Tratamiento convencional (o híbrido) con el uso de endoprótesis de los aneurismas y/o disección de la aorta en todos sus tramos: aorta ascendente, cayado aórtico, aorta descendente y toraco-abdominales con paro circulatorio y " con o/ sin " hipotermia (baja temperatura) profunda.
• Tratamiento de la insuficiencia cardíaca (falla), en pacientes con severa disfunción y/o dilatación ventricular.
Revascularización coronaria asociada con anuloplastía o reemplazo mitral y/o reconstrucción ventricular.
• Utilización de diferentes dispositivos de asistencia ventricular y/o trasplante cardíaco.
• Tratamiento quirúrgico de la fibrilación auricular (que es un tipo de arritmia o trastorno cardíaco del ritmo muy frecuente).
• Tratamiento integral de las patologías vasculares de las arterias periféricas como: resección de los aneurismas aórticos abdominales, obstrucciones carotídeas y/o de miembros inferiores; fístulas (comunicaciones) arteriovenosas y colocación de catéteres endoluminales.
• Intervenciones necesarias para la corrección de la patología congénita (de nacimiento) en el adulto y el niño.
• Colocación de dispositivos endo/extra cavitarios para el control de las arritmias y bloqueos.
A estas cirugías, las realiza Fernández Aramburu junto a su equipo, en los mas exclusivos Centros Quirúrgicos de la ciudad de Buenos Aires, alguno de los cuales posee quirófanos con flujo laminar y monitoreo cardiológico "centralizado" tales como el modernizado Instituto del Diagnóstico.
Fernández Aramburu, junto al cirujano vascular periférico Juan Parodi, ahora actuán en la clínica Trinidad de San Isidro; se volvieron a unificar después de su paso en el inicio del Instituto Cardiovascular y su salida del mismo.
Las manos y el cerebro de Fernández Aramburu, son un lujo para el país y para la galería de notables de LATIDOS y, serían, hoy en día, envidiadas sanamente hasta por alguien tan famoso como lo fue el mismisimo artista italiano Michelangelo ".
www.nuevarioja.com.ar
Para el Diario DIARIO NUEVA RIOJA
tomado con permiso de www.nuevarioja.com.ar
" Dicen las fuentes informativas que el eximio cirujano cardiovascular argentino Dardo Fernández Aramburu es ambidiestro. Es decir, que opera de excelente manera con ambas manos por igual o con una imperceptible diferencia aunque los neurocirujanos y neuro-fisiólogo dicen que el ambi-diestro, en realidad no existe, porque nunca los focos cerebrales que regulan el movimiento de la mano que están en los hemisferios cerebrales tienen el mismo desarrollo.
Discusiones científicas al margen, tal vez por eso, Dardo, bautizó como "Las Dos Manos" a su importante haras donde cría, junto a su familia, a algunos de los mejores caballos de carrera del país. Algunos de estos equinos han ganado fenomenales carreras.
Fernández Aramburu tiene hoy 60 años pero un estado físico y mental de 50. Es simpático, carismático y cultor del bajo perfil. Rechaza la fama y las entrevistas periodísticas en un 99 por ciento de los casos.
Es médico egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (U.B.A), que como Cirujano General, realizó su Residencia Médica Universitaria y su Jefatura de Residencia en el Hospital Aráoz Alfaro, que recuerda al gran médico tucumano.
Luego que fue cirujano, Fernández Aramburu viajó, nada menos, a los Estados Unidos de América para perfeccionarse y para ser Residente en Cirugía Torácica y Cardiovascular de la mítica Cleveland Clinic Foundation, Cleveland, Ohio.
Aquí, llegó a ser, Cirujano Asociado del legendario staff médico del exigente Departamento de Cirugía Torácica y Cardiovascular de la Cleveland Clinic Foundation, donde recalaron tan sólo un puñado de privilegiados médicos argentinos de primer orden como Favaloro en 1962, Luis de la Fuente en 1963 y después Johny Parodi.
a la Cleveland Clinica fueron Juan Parodi pero a hacer cirugía vascular periférica, una de las mecas de la medicina cardiovascular de EE.UU, pero antes un flamante doctor De la Fuente fue en 1963 a realizar cateterismos coronarios y cardiología invasiva con Mason Sones, el creador de la técnica.
El doctor De la Fuente tiene la rara habilidad interpersonal de ser amigo de Parodi y de Fernández Aramburu, y de haber sido siempre un amigo personal de Favaloro aunque no compartía sus incursiones políticas ni periodísticas ni empresariales y una impresionante habilidad manual y destreza inusual con el catéter.
También, el personaje de esta columna, Fernández Aramburu fue un Cirujano Cardiovascular Infantil del prestigioso Children’s Hospital, en la Harvard University, Boston, Massachussets de Estados Unidos, algo que demuestra su infrecuente versatilidad para poder operar tanto a niños como adultos.
Es el ex Jefe de Cirugía Cardíaca del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), en los 80´ cuando estaba de moda el imponente Sanatorio Güemes en la década de los 70‘80´ y los 90´. Este fue un centro medico al que casi ingresa pero el propio equipo de Favaloro se puso en firme guardia y se rebeló a pesar que el mismo René lo quería en su equipo dada su habilidad quirúrgica extrema y proyección futura
Además, Fernández Aramburu está licenciado en Cirugía Torácica y Cardiovascular por los estados de Ohio y por Massachusetts (Estados Unidos).
Tipo de operaciones que realiza con su equipo:
Para el tratamiento quirúrgico de las enfermedades cardiovasculares junto a su equipo, Fernández Aramburu realiza con maestría los siguientes tipos de intervenciones:
• Cirugía de revascularización miocárdica tipo By-Pass, o puente aorto-coronario, a través de las incisiones habituales o reducidas y "con o/ sin " circulación extracorpórea (hoy en día son superados, al menos en número, estos by-pass por la angioplastia coronaria).
• Intervenciones que se efectúan debido a un infarto agudo de miocardio y sus complicaciones inmediatas o alejadas.
• Cirugía de plástica (o reparacion) y/o reemplazos de las válvulas cardíacas.
• Utilización de homoinjertos aórticos o de tubos valvulados biológicos para el tratamiento de las endocarditis bacteriana y/o de los aneurismas (dilataciones) de la aorta ascendente y, de homoinjertos pulmonares para realizar las operaciones con la técnica de Ross.
• Tratamiento de los aneurismas (dilataciones) de la raíz aórtica con preservación de la válvula aórtica o con reemplazo total realizando operación de Bentall, de Bono o Cabrol (según la necesidad).
• Tratamiento convencional (o híbrido) con el uso de endoprótesis de los aneurismas y/o disección de la aorta en todos sus tramos: aorta ascendente, cayado aórtico, aorta descendente y toraco-abdominales con paro circulatorio y " con o/ sin " hipotermia (baja temperatura) profunda.
• Tratamiento de la insuficiencia cardíaca (falla), en pacientes con severa disfunción y/o dilatación ventricular.
Revascularización coronaria asociada con anuloplastía o reemplazo mitral y/o reconstrucción ventricular.
• Utilización de diferentes dispositivos de asistencia ventricular y/o trasplante cardíaco.
• Tratamiento quirúrgico de la fibrilación auricular (que es un tipo de arritmia o trastorno cardíaco del ritmo muy frecuente).
• Tratamiento integral de las patologías vasculares de las arterias periféricas como: resección de los aneurismas aórticos abdominales, obstrucciones carotídeas y/o de miembros inferiores; fístulas (comunicaciones) arteriovenosas y colocación de catéteres endoluminales.
• Intervenciones necesarias para la corrección de la patología congénita (de nacimiento) en el adulto y el niño.
• Colocación de dispositivos endo/extra cavitarios para el control de las arritmias y bloqueos.
A estas cirugías, las realiza Fernández Aramburu junto a su equipo, en los mas exclusivos Centros Quirúrgicos de la ciudad de Buenos Aires, alguno de los cuales posee quirófanos con flujo laminar y monitoreo cardiológico "centralizado" tales como el modernizado Instituto del Diagnóstico.
Fernández Aramburu, junto al cirujano vascular periférico Juan Parodi, ahora actuán en la clínica Trinidad de San Isidro; se volvieron a unificar después de su paso en el inicio del Instituto Cardiovascular y su salida del mismo.
Las manos y el cerebro de Fernández Aramburu, son un lujo para el país y para la galería de notables de LATIDOS y, serían, hoy en día, envidiadas sanamente hasta por alguien tan famoso como lo fue el mismisimo artista italiano Michelangelo ".
www.nuevarioja.com.ar
EQUIPO DE CARDIOLOGIA INTERVENCIONISTA
Una nueva generación para el estudio del corazón y las arterias
El Servicio de Cardiología Intervencionista del INSTITUO ARGENTINO DEL DIAGNOSTICO (IADT), a cargo del Profesor doctor Luis M. De la Fuente, adquirió un angiógrafo Philips con detector de estado sólido, angiografía rotacional y reconstrucción en 3 dimensiones; primero en el mundo. Se trata del Angiógrafo Rotacional Philips Modelo Allura XPER Flat Detector (FD10).
El equipo permite adquirir imágenes coronarias por medio de una rotación rápida (a 55º por segundo) en torno al paciente con un dispositivo anticolisión. Al incorporar este nuevo equipo, el servicio de Cardiología Intervencionista del IADT, se coloca a la vanguardia tecnológica en el diagnóstico de enfermedades vasculares.
Por otra parte, permitirá a sus profesionales guiar con precisión procedimientos de intervención como: angioplastías con y sin prótesis endovasculares (stent), diagnóstico y tratamiento de aneurismas cerebrales, aórticos, enfermedad vascular renal y de arterias de los miembros perifericos.
El nuevo angiógrafo Philips, a diferencia de los de generaciones anteriores:
- Incorpora un detector plano (Flat Detector), que capta la imagen en forma digital, brindando excelente calidad, sin ningún tipo de distorsión ni pérdida de información, como ocurre con los sistemas con intensificadores de imagen de adquisición angiográfica analógica. Las imágenes, asi, presentan una excelente resolución de las estructuras a estudiar y permiten, por lo tanto, un diagnóstico de alta precisión.
-Reconstruye en tres dimensiones cualquier segmento del árbol arterial: aorta, arterias carótidas, vasos cerebrales, arterias de miembros inferiores y superiores, renales, etc. Además, permite estudiar estructuras osteoarticulares: la reconstrucción de la columna vertebral se efectúa por medio de cortes multiplanares de los cuerpos vertebrales, lo que permite su mejor visualización. Esto es muy útil, por ejemplo, en el tratamiento por vertebroplastias de osteoporosis o metástasis óseas.
-Gracias a la incorporación de un software específico (Stent Boost), primero en el mundo, se puede identificar con gran precisión la correcta expansión y aposición del stent a la pared vascular. También permite diagnosticar insuficiente expansión de la endoprótesis, como causa de reestenosis intra-stent.
-Cuenta con un sistema Endoview que permite hacer un viaje virtual endoluminal a través de los diferentes vasos del organismo.
- Detecta y permite medir la presencia de calcio en las arterias (Calciview.) Se ha demostrado que esto es un indicador para el pronóstico de enfermedades ateroescleróticas.
-Almacena y reproduce las imágenes fluoroscópicas de alta definición. Esta capacidad, sumada al registro de múltiples proyecciones permite una reducción en la radiación y en el uso de material de contraste.
- Facilita la transferencia de imágenes vía red local, hospitalaria y extrahospitalaria.
El angiógrafo se suma a la tecnología de última generación que posee el servicio; como el nuevo ecógrafo tridimensional intracoronario(Ultrasonido Intravascular Galaxy 2 de Boston Scientific). Este equipo permite observar el lumen y la pared de los vasos sanguíneos a través de cortes transversales y longitudinales y reconstruyendo, en tres dimensiones, la estructura vascular. También se puede observar la presencia de placas obstructivas con su topografía y composición.
Esta tecnología es de suma utilidad ya que facilita la realización de procedimientos endovasculares y guía la colocación de endoprótesis (stents).
Otra de las ventajas que tiene el ecógrafo intracoronorario es la posibilidad de realizar ecografía intracardíaca, muy útil para guiar los tratamientos endovasculares, por ejemplo, cierres de comunicación interauricular y oclusión de orejuela de aurícula izquierda para prevención de embolias en pacientes con fibrilación auricular. También permite evaluar las estructuras cardíacas y los grandes vasos.
La incorporación de estos equipamientos, colocan al servicio de cardiologia intervencionista al nivel de los mejores centros del mundo en lo que respecta al diagnóstico y tratamiento de las distintas patologías cardiovasculares.
El Servicio de Cardiología Intervencionista del INSTITUO ARGENTINO DEL DIAGNOSTICO (IADT), a cargo del Profesor doctor Luis M. De la Fuente, adquirió un angiógrafo Philips con detector de estado sólido, angiografía rotacional y reconstrucción en 3 dimensiones; primero en el mundo. Se trata del Angiógrafo Rotacional Philips Modelo Allura XPER Flat Detector (FD10).
El equipo permite adquirir imágenes coronarias por medio de una rotación rápida (a 55º por segundo) en torno al paciente con un dispositivo anticolisión. Al incorporar este nuevo equipo, el servicio de Cardiología Intervencionista del IADT, se coloca a la vanguardia tecnológica en el diagnóstico de enfermedades vasculares.
Por otra parte, permitirá a sus profesionales guiar con precisión procedimientos de intervención como: angioplastías con y sin prótesis endovasculares (stent), diagnóstico y tratamiento de aneurismas cerebrales, aórticos, enfermedad vascular renal y de arterias de los miembros perifericos.
El nuevo angiógrafo Philips, a diferencia de los de generaciones anteriores:
- Incorpora un detector plano (Flat Detector), que capta la imagen en forma digital, brindando excelente calidad, sin ningún tipo de distorsión ni pérdida de información, como ocurre con los sistemas con intensificadores de imagen de adquisición angiográfica analógica. Las imágenes, asi, presentan una excelente resolución de las estructuras a estudiar y permiten, por lo tanto, un diagnóstico de alta precisión.
-Reconstruye en tres dimensiones cualquier segmento del árbol arterial: aorta, arterias carótidas, vasos cerebrales, arterias de miembros inferiores y superiores, renales, etc. Además, permite estudiar estructuras osteoarticulares: la reconstrucción de la columna vertebral se efectúa por medio de cortes multiplanares de los cuerpos vertebrales, lo que permite su mejor visualización. Esto es muy útil, por ejemplo, en el tratamiento por vertebroplastias de osteoporosis o metástasis óseas.
-Gracias a la incorporación de un software específico (Stent Boost), primero en el mundo, se puede identificar con gran precisión la correcta expansión y aposición del stent a la pared vascular. También permite diagnosticar insuficiente expansión de la endoprótesis, como causa de reestenosis intra-stent.
-Cuenta con un sistema Endoview que permite hacer un viaje virtual endoluminal a través de los diferentes vasos del organismo.
- Detecta y permite medir la presencia de calcio en las arterias (Calciview.) Se ha demostrado que esto es un indicador para el pronóstico de enfermedades ateroescleróticas.
-Almacena y reproduce las imágenes fluoroscópicas de alta definición. Esta capacidad, sumada al registro de múltiples proyecciones permite una reducción en la radiación y en el uso de material de contraste.
- Facilita la transferencia de imágenes vía red local, hospitalaria y extrahospitalaria.
El angiógrafo se suma a la tecnología de última generación que posee el servicio; como el nuevo ecógrafo tridimensional intracoronario(Ultrasonido Intravascular Galaxy 2 de Boston Scientific). Este equipo permite observar el lumen y la pared de los vasos sanguíneos a través de cortes transversales y longitudinales y reconstruyendo, en tres dimensiones, la estructura vascular. También se puede observar la presencia de placas obstructivas con su topografía y composición.
Esta tecnología es de suma utilidad ya que facilita la realización de procedimientos endovasculares y guía la colocación de endoprótesis (stents).
Otra de las ventajas que tiene el ecógrafo intracoronorario es la posibilidad de realizar ecografía intracardíaca, muy útil para guiar los tratamientos endovasculares, por ejemplo, cierres de comunicación interauricular y oclusión de orejuela de aurícula izquierda para prevención de embolias en pacientes con fibrilación auricular. También permite evaluar las estructuras cardíacas y los grandes vasos.
La incorporación de estos equipamientos, colocan al servicio de cardiologia intervencionista al nivel de los mejores centros del mundo en lo que respecta al diagnóstico y tratamiento de las distintas patologías cardiovasculares.
LA VERDADERA FAMA MEDICA
ESPECIAL PARA NUEVA RIOJA
"En el Olimpo de la medicina, existe en teoría, un podio según un antiguo adagio médico. Y en orden de importancia se afirma que: “luego de Dios, vienen los neurocirujanos y luego de estos los cardiocirujanos”. En este orden.
Los neurocirujanos, no son afectos a las noticias o las noticias no son afectos a ellos, pero son fundamentales.
El cerebro, es muy complejo y, es desde antes de las modernas técnicas de la medicina "minimamente invasiva" (que no son para todos los pacientes ni en todos los casos); de difícil acceso y abordaje quirúrgico. Aunque esto, ya es, tema para otra columna.
Si, diremos, aquí, lo que algunos cardiocirujanos sostienen y, es que se puede operar con ambas manos casi por igual o igual (esto ultimo en ciertos casos de muy rara habilidad). Esto, es, desde luego, refutado por los neurocirujanos que sostienen, desde el punto de vista de la neuro-fisiología o del funcionamiento cerebral que no existe el cirujano "ambidiestro".
Lo fundamentan en que el movimiento de la mano es regulado, desde ciertos puntos claves en el cerebro, ubicados en distintos hemisferios cerebrales (uno para cada mano y son dos los hemisferios).
Volviendo al corazón, pues la columna de neurocirugía será en otra ocasión ¿quién puede estar en contra de un cirujano cardíaco especializado en trasplantes como el mendocino Claudio Burgos? En cuanto a que es el responsable quirúrgico del todavía demorado trasplante cardiopulmonar de Roberto Sánchez, alguien más conocido como Sandro.
¿Quién no está, a favor, de un gran cirujano como Dardo Fernández Aramburu, cada vez que efectúa un by-pass a "cielo abierto"?
Fernández Aramburu es, desde hace bastante tiempo, el especialista argentino más renombrado para esta técnica quirúrgica de adultos (desciende en número de casos y es superada en numero por la más moderna y menos invasiva angioplastia coronaria).
Posee Aramburu una formación de excelencia médica de Estados Unidos, que también incluye poder operar niños y operar con ambas manos muy bien.
¿Cómo no desearle éxito, honestamente, al cardiólogo Luis De la Fuente, especializado y doctorado en Estados Unidos, cada vez que lo llaman de urgencia, quien junto a su equipo de cardiología intervencionista efectúa el imprescindible cateterismo diagnóstico o la angioplastia coronaria de rescate o salvataje?
La última vez, involucró, por ejemplo, al íntimo amigo de Susana Giménez, Miguel Romano; quien tuvo un fuerte dolor de pecho, dentro del estudio de TELEFE, grabando para su programa.
¿Quién podría desear, de buena fe, que las investigaciones de De la Fuente (investigaciones científicas internacionales e inéditas) con células "madre" o que la "neo-arteria", acaso fallaran?
¿Cómo no estar de acuerdo con Juan Carlos Parodi, el excelente cirujano vascular argentino y muy buena persona (no siempre concide ni es lo mismo), que reside en la actualidad en Estados Unidos, cada vez que opera un aneurisma o dilatación de aorta, por ejemplo?
Sus éxitos médicos y científicos, en el caso de este grupo selecto de médicos (que hasta son amigos en lo profesional), son los de casi todos como sociedad compenetrada y enlazada que somos o que deberíamos ser como tal.
Poseen, ellos, una "fama" médica, bien ganada, y son especialistas argentinos hiper-perfeccionados, en los Estados Unidos, que siempre se actualizan.
Es así y en base a resultados exitosos y a atender gente importante, así como a los mas "necesitados" que son los referentes en la medicina cardiovascular argentina, a nivel internacional y en la "alta complejidad".
Generan las verdaderas noticias médicas. Aunque ahora y, claro está, tengan los especialistas cardiovasculares algo menos de "pantalla" que los infectólogos, por ejemplo, por el tema novedoso de la gripe "A" (en este momento tan especial del país).
MEDICINA TELEVISIVA
Casualmente, estos grandes médicos, con laverdadera fama médica, son los que, ahora; menos visitan la televisión y sus estudios. ¿Será que cada vez que los llaman, ellos están operando en el quirófano o trabajando ?
¿O será que la televisión es cada vez más snob, show, espectáculo o entretenimiento y menos periodística o menos seria ?
¿Será que no son, ellos, precisamente, los cultores de la fama-manía o de la fama-toína (una versión mas moderna de la éxito-ina)?
Mientras los próceres de la medicina moderna o actualizada, generan los grandes descubrimientos, efectúan las investigaciones más complejas o serias y realizan las operaciones más difíciles o urgentes y arriesgadas; otros médicos juegan a ser "periodistas" sn la debida formacion.
Juegan a ser "Periodistas" de salud o de medicina o de ciencia (no es todo lo mismo) en televisión y en radio. Estos mediáticos poseen "fama" mediática y son "fama-adictos".
Pasan de hablar de la gripe A (aunque sean cardiólogos, dietólogos o nefrólogos) a cualquier tema sin ser especialistas aunque crean que alcanza con un título de médico a veces obsoleto (en cuanto a la velocidad y los cambios en el conocimiento científico que se dan en promedio cada década o menos).
Así han llegado a decir y a errar -en televisión de aire, nada menos-, que un paciente con fiebre puede ser operado (fue el caso del famoso enfermo de un pulmón) o que el episodio vascular de Reutemann fue un aneurisma (dilatación) sin tener chequeada la información. Sobre todo, cuando fue, justamente; lo opuesto o sea una obstrucción.
El propio pediatra Socolinsky, llegó a decir y a confundirse, cuando fue él mismo, intervenido de una arteria coronaria (derecha) mediante una angioplastia coronaria. Ocurrió en el piso del estudio y al aire frente a su cardiólogo intervencionista. Este cardiólogo, le aclaró, que, en realidad, fue así, pero que fue operado en rigor de su arteria coronaria izquierda.
Borocotó y compañía, que se pasaron a la política, con costos muy caros al prestigio personal, en un "todo x nada" junto a sus émulos, seguidores y admiradores (un grupo de médicos y periodistas-médicos televisivos) ya no podrán -nunca más-, por fortuna, disfrazarse de reales periodistas de medicina e "independientes".
"En el Olimpo de la medicina, existe en teoría, un podio según un antiguo adagio médico. Y en orden de importancia se afirma que: “luego de Dios, vienen los neurocirujanos y luego de estos los cardiocirujanos”. En este orden.
Los neurocirujanos, no son afectos a las noticias o las noticias no son afectos a ellos, pero son fundamentales.
El cerebro, es muy complejo y, es desde antes de las modernas técnicas de la medicina "minimamente invasiva" (que no son para todos los pacientes ni en todos los casos); de difícil acceso y abordaje quirúrgico. Aunque esto, ya es, tema para otra columna.
Si, diremos, aquí, lo que algunos cardiocirujanos sostienen y, es que se puede operar con ambas manos casi por igual o igual (esto ultimo en ciertos casos de muy rara habilidad). Esto, es, desde luego, refutado por los neurocirujanos que sostienen, desde el punto de vista de la neuro-fisiología o del funcionamiento cerebral que no existe el cirujano "ambidiestro".
Lo fundamentan en que el movimiento de la mano es regulado, desde ciertos puntos claves en el cerebro, ubicados en distintos hemisferios cerebrales (uno para cada mano y son dos los hemisferios).
Volviendo al corazón, pues la columna de neurocirugía será en otra ocasión ¿quién puede estar en contra de un cirujano cardíaco especializado en trasplantes como el mendocino Claudio Burgos? En cuanto a que es el responsable quirúrgico del todavía demorado trasplante cardiopulmonar de Roberto Sánchez, alguien más conocido como Sandro.
¿Quién no está, a favor, de un gran cirujano como Dardo Fernández Aramburu, cada vez que efectúa un by-pass a "cielo abierto"?
Fernández Aramburu es, desde hace bastante tiempo, el especialista argentino más renombrado para esta técnica quirúrgica de adultos (desciende en número de casos y es superada en numero por la más moderna y menos invasiva angioplastia coronaria).
Posee Aramburu una formación de excelencia médica de Estados Unidos, que también incluye poder operar niños y operar con ambas manos muy bien.
¿Cómo no desearle éxito, honestamente, al cardiólogo Luis De la Fuente, especializado y doctorado en Estados Unidos, cada vez que lo llaman de urgencia, quien junto a su equipo de cardiología intervencionista efectúa el imprescindible cateterismo diagnóstico o la angioplastia coronaria de rescate o salvataje?
La última vez, involucró, por ejemplo, al íntimo amigo de Susana Giménez, Miguel Romano; quien tuvo un fuerte dolor de pecho, dentro del estudio de TELEFE, grabando para su programa.
¿Quién podría desear, de buena fe, que las investigaciones de De la Fuente (investigaciones científicas internacionales e inéditas) con células "madre" o que la "neo-arteria", acaso fallaran?
¿Cómo no estar de acuerdo con Juan Carlos Parodi, el excelente cirujano vascular argentino y muy buena persona (no siempre concide ni es lo mismo), que reside en la actualidad en Estados Unidos, cada vez que opera un aneurisma o dilatación de aorta, por ejemplo?
Sus éxitos médicos y científicos, en el caso de este grupo selecto de médicos (que hasta son amigos en lo profesional), son los de casi todos como sociedad compenetrada y enlazada que somos o que deberíamos ser como tal.
Poseen, ellos, una "fama" médica, bien ganada, y son especialistas argentinos hiper-perfeccionados, en los Estados Unidos, que siempre se actualizan.
Es así y en base a resultados exitosos y a atender gente importante, así como a los mas "necesitados" que son los referentes en la medicina cardiovascular argentina, a nivel internacional y en la "alta complejidad".
Generan las verdaderas noticias médicas. Aunque ahora y, claro está, tengan los especialistas cardiovasculares algo menos de "pantalla" que los infectólogos, por ejemplo, por el tema novedoso de la gripe "A" (en este momento tan especial del país).
MEDICINA TELEVISIVA
Casualmente, estos grandes médicos, con laverdadera fama médica, son los que, ahora; menos visitan la televisión y sus estudios. ¿Será que cada vez que los llaman, ellos están operando en el quirófano o trabajando ?
¿O será que la televisión es cada vez más snob, show, espectáculo o entretenimiento y menos periodística o menos seria ?
¿Será que no son, ellos, precisamente, los cultores de la fama-manía o de la fama-toína (una versión mas moderna de la éxito-ina)?
Mientras los próceres de la medicina moderna o actualizada, generan los grandes descubrimientos, efectúan las investigaciones más complejas o serias y realizan las operaciones más difíciles o urgentes y arriesgadas; otros médicos juegan a ser "periodistas" sn la debida formacion.
Juegan a ser "Periodistas" de salud o de medicina o de ciencia (no es todo lo mismo) en televisión y en radio. Estos mediáticos poseen "fama" mediática y son "fama-adictos".
Pasan de hablar de la gripe A (aunque sean cardiólogos, dietólogos o nefrólogos) a cualquier tema sin ser especialistas aunque crean que alcanza con un título de médico a veces obsoleto (en cuanto a la velocidad y los cambios en el conocimiento científico que se dan en promedio cada década o menos).
Así han llegado a decir y a errar -en televisión de aire, nada menos-, que un paciente con fiebre puede ser operado (fue el caso del famoso enfermo de un pulmón) o que el episodio vascular de Reutemann fue un aneurisma (dilatación) sin tener chequeada la información. Sobre todo, cuando fue, justamente; lo opuesto o sea una obstrucción.
El propio pediatra Socolinsky, llegó a decir y a confundirse, cuando fue él mismo, intervenido de una arteria coronaria (derecha) mediante una angioplastia coronaria. Ocurrió en el piso del estudio y al aire frente a su cardiólogo intervencionista. Este cardiólogo, le aclaró, que, en realidad, fue así, pero que fue operado en rigor de su arteria coronaria izquierda.
Borocotó y compañía, que se pasaron a la política, con costos muy caros al prestigio personal, en un "todo x nada" junto a sus émulos, seguidores y admiradores (un grupo de médicos y periodistas-médicos televisivos) ya no podrán -nunca más-, por fortuna, disfrazarse de reales periodistas de medicina e "independientes".
MAS DE CELULAS MADRE
Un arma contra las secuelas de cardiopatías
"Durante los últimos 20 años, la medicina consiguió que muchos más pacientes sobrevivan a los infartos y otros problemas cardíacos. Pero si bien el organismo supera esos momentos, pueden quedar secuelas en el corazón", explicó a Clarín Julio Argentieri, especialista en cardiología intervencionista del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (IADT). Para tratar esas secuelas, se están estudiando diferentes terapias, aún en experimentación en varios países.
"Los resultados con inyecciones de la proteína neuregulina 1 que obtuvieron científicos en Boston (con ratas) suenan interesantes, pero habrá que esperar más estudios en otros animales y en humanos", afirmó Argentieri. Este médico argentino trabaja con el doctor Luis De la Fuente, que desde 2004 está experimentando con médula ósea en el corazón de pacientes infartados.
fuente: CLARIN. Agosto 4.
"Durante los últimos 20 años, la medicina consiguió que muchos más pacientes sobrevivan a los infartos y otros problemas cardíacos. Pero si bien el organismo supera esos momentos, pueden quedar secuelas en el corazón", explicó a Clarín Julio Argentieri, especialista en cardiología intervencionista del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (IADT). Para tratar esas secuelas, se están estudiando diferentes terapias, aún en experimentación en varios países.
"Los resultados con inyecciones de la proteína neuregulina 1 que obtuvieron científicos en Boston (con ratas) suenan interesantes, pero habrá que esperar más estudios en otros animales y en humanos", afirmó Argentieri. Este médico argentino trabaja con el doctor Luis De la Fuente, que desde 2004 está experimentando con médula ósea en el corazón de pacientes infartados.
fuente: CLARIN. Agosto 4.
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